Este libro trata de dos asuntos: fútbol y matemática. Muchos de nosotros nos mandamos la parte de que el primero de esos asuntos, el fútbol, es un tema que nos interesa y del que sabemos bastante. Como nos gusta, como lo frecuentamos muchas veces desde la niñez, nos sentimos familiarizados con él. Con la matemática, en cambio, nos movemos con mucha menos autoconfianza. ¿Por qué nos gusta menos? ¿Por qué no nos sentimos familiarizados con ella?
Las generalizaciones no son buenas y, en una de esas, vos, que estás leyendo este prólogo, sos una luz en el mundo de los números, la geometría, los teoremas y el cálculo de probabilidades. Por eso voy a precisar mi afirmación: yo, Eduardo Sacheri, me pierdo fácil en el universo de las matemáticas. Soy un burro. Un burro matemático. Se me mire como se me mire. Soy un burro redondo (si quiero dar idea de lo vasta, completa y absoluta que es mi bestialidad) o un burro cuadrado (si lo que intento destacar es mi rusticidad, mi falta de matices, de diversidades). Pero burro. Burrísimo.
¿Siempre fui un burro matemático? No. No, señor. De chico era bueno con esas cosas. Sucedían dos eventos felices: me interesaba ese lenguaje para interpretar el mundo y se me daba bastante bien. Mis maestras de la escuela primaria me felicitaban por mi rapidez y por mi astucia, y a todos nos gusta que las cosas nos salgan bien y los demás lo valoren y lo destaquen.
¿Y entonces? ¿Qué pasó? ¿Cuándo se torció mi vocación matemática? Fue un poco después, en la secundaria. En una edad en la que necesitaba razones más profundas que mi propio ego para darle valor a las cosas, no logré encontrar vida en la ciencia que me compartían los profesores.
Aprendí lo mínimo. Y pasó lo peor que puede pasar con un conocimiento: me limité a repetir, sin entender, lo necesario para aprobar. A los dieciocho años, cuando tuve que elegir qué estudiar en la universidad, los números habían dejado de ser una opción en mi vida. Y hoy, tantos años después, ahí estamos: con un tipo que escribe un prólogo reconociéndose (sin la menor exageración) como un burro redondo y cuadrado, esférico y prismático. Burrazo.
La buena noticia es que este libro es todo lo contrario a esas clases cerradas sobre sí mismas y desconectadas del mundo. Nada que ver. Pablo Groisman y Gofel nos proponen acercarnos a la ciencia con las mejores armas: curiosidad para preguntar, claridad para explicar y perspicacia para conectar lo lejano con lo cercano, lo abstracto con lo concreto, lo que sospechamos difícil con nuestro mundo familiar, cercano y querido.
La matemática está ahí. Está acá. Profundamente tejida con el mundo. En la superficie, la vida puede parecernos puro caos, puro azar: una tormenta de fuerzas desatadas y de impulsos incontrolables e inentendibles. Sobre todo eso: inentendibles. Pero no. Desde hace miles de años, algunas personas vienen haciendo el esfuerzo de observar, de entender qué hay detrás del aparente caos y de expresar lo que van comprendiendo en un lenguaje específico. Esa gente, además de construir el conocimiento matemático, hace otro esfuerzo titánico: comunicar ese conocimiento a los que nos sentimos nulos en ese universo.
¿Es el fútbol un juego “injusto” en el que no siempre ganan los que se lo merecen? ¿Hay un fundamento teórico para que nos vacune ese jugador, específicamente ese jugador que otrora se puso nuestra camiseta? ¿Qué chances específicas hay para dar la vuelta olímpica? ¿Tienen sentido todas mis cábalas?
Este libro que tenés entre tus manos, querido lector, se formula un montón de buenas preguntas y, encima, las responde con inteligencia y buen humor.
Un matemático (Groisman) que sabe explicar y un artista (Gofel) que sabe expresar se juntan para demostrarnos varias cosas. Que la matemática habita nuestro mundo, también en las cosas más cercanas y más queridas. Y que cuanto más entendemos el mundo que nos rodea, más podemos disfrutar de esas cosas queridas. Y todos nosotros (Groisman, Gofel, vos, yo) estamos de acuerdo en que hay pocas cosas que nos resulten tan cercanas y tan queridas como el fútbol.
Eduardo Sacheri
